El Gran Maestro Jan Timman falleció ayer. Era un gran hombre, su obra literaria es estupenda. Para mí su libro Timman's Titans es buenísimo, creo que ahí cuenta como consiguió un tablero de ajedrez de Alekhine en una tienda de empeños de Lisboa. Por otra parte, su libro The longest Game tiene una pinta estupenda. No obstante, el Arte del análisis quizás sea su libro más exitoso y conocido. Sus contribuciones a la revista New In Chess la convirtieron en lo que es hoy en día. Descanse en paz genio.
19 de febrero de 2026
18 de febrero de 2026
Dibujando a Gukesh
Una artista llamada Ainhize me hizo un par de retratos de Mikhail Tal el año pasado, empleando apenas un boli Bic y dos fotografías como referencia. Os los enseñaré en persona, están enmarcados y son una pasada. Aquí os dejo un video en el que se dibuja con técnica similar al actual campeón del mundo de ajedrez.
15 de febrero de 2026
8 de febrero de 2026
1 de febrero de 2026
Rara fotografía de Boris Spassky y Bobby Fischer
Esta es una de las mejores fotografías que he visto últimamente. Veinte años después, el décimo campeón mundial de ajedrez de la historia, Boris Spassky, y su sucesor, Bobby Fischer, analizan con alegría el «peón envenenado», la famosa undécima partida del «encuentro del siglo» de 1972. La instantánea forma parte de la colección personal de Marina Spassky.
25 de enero de 2026
18 de enero de 2026
11 de enero de 2026
6 de enero de 2026
Dos regalos inesperados para comenzar el año
¡Feliz día de Reyes! Este año ha empezado fenomenal, el día 2 me encontré con una caja de bombones que me había dejado una señora en el trabajo como muestra de agradecimiento por ayudarla el año pasado. Y ayer, 5 de enero, un antiguo alumno al que impartí clases en la universidad en el curso académico 2017/ 2018 me reconoció mientras trabajaba y me comentó qué asignatura le impartí. Me hizo mucha ilusión, fue mi primera experiencia como docente allí y por la charla que tuvimos parece que le dejé una muy buena impresión. Es curioso porque siempre he pensado que hubiera necesitado más tiempo para preparar aún mejor aquellas primeras clases teóricas y seminarios, ¡pero parece que a él le gustaron! En definitiva, estas pequeñas cosas son lo mejor de la vida. Os deseo un feliz día de Reyes, disfrutad de las cosas realmente importantes.
5 de enero de 2026
Vincent Keimer con Yusupov en una retransmisión

4 de enero de 2026
2 de enero de 2026
La música de Howard Shore que calienta a diario mi corazón
"Vuelve a tus libros y a tu linda mecedora. Planta tus árboles y velos crecer. Si hubiera más personas que amaran el hogar sobre el oro, el mundo sería un lugar más feliz." Thorin Escudo de Roble a Bilbo Bolsón.
1 de enero de 2026
Urte berri on!!!
Feliz 2026, os deseo que cumpláis todos vuestros sueños y gocéis de buena salud. Trabajad con pasión en vuestros proyectos y hacerlo con la mejor de vuetras sonrisas. Urte berri on!!
28 de diciembre de 2025
Michael Adams en los noventa
La fotografía de Adams es de Mark Huba y fue tomada en la década de los noventa.

21 de diciembre de 2025
Carta a un joven y excelente ajedrecista que ha perdido la motivación
Un joven muy agradable y con un nivel de ajedrez excelente, que no sé ni cómo ha conseguido mi número teléfono, me escribió hace poco por Whats App a raíz de la entrada que escribí el otro día, en la que planteaba que hay que tomar la decisión de si tomarse el ajedrez en serio o como un mero entretenimiento. Él me comentaba que estaba con muy poco ánimo ya que, a pesar de haber estado entrenando, los resultados en sus últimos torneos de ajedrez no estaban acompañando demasiado. Dentro de poco tiene que acometer algunas competiciones, así que voy a aprovechar para responder por aquí sin revelar su identidad, e intentar que este texto sirva como motivación para toda persona que quiera inspirarse.
Desde hace ya mucho tiempo soy muy crítico con la gratificación instantánea que abunda en nuestra sociedad. La dinámica de las redes sociales, con la búsqueda permanente de la validación externa, el consumismo exacerbado, de todo tipo de productos que ni siquiera necesitamos, o las apuestas deportivas son sólo un ejemplo de todo esto. Todas estas actividades no buscan más que la activación de nuestros circuitos de dopamina, de placer instantáneo. Sin embargo, tareas más complicadas como formarte, leer o estudiar ajedrez no proporcionan ese chute dopaminérgico tan poderoso y nos cuesta ponernos con ellas. Lo curioso es que son estos objetivos a medio-largo plazo los que realmente nos hacen crecer. Hay dos características que tenemos que tener para poder ponernos con esto: disciplina y madurez emocional.
He leído muchas definiciones de disciplina, la que mas me gusta es: “la disciplina es hacer las cosas que no te gustan como si te gustasen”. La variable ligada estrechamente con la disciplina es la constancia, hay que ser capaces de trabajar a diario para lograr nuestros objetivos a medio o largo plazo. Es difícil trabajar sin desfallecer porque incluso las pequeñas gestas tienen muchos obstáculos por el camino. En el caso del trabajo en ajedrez puede que tus resultados no acompañen siempre a tu duro trabajo en algún torneo en concreto, sin embargo, creo que eventualmente los resultados terminan llegando, además, si no llegan nadie te va a quitar la satisfacción del trabajo bien hecho. La disciplina por definición exige rigor y sacrificio.
Recuerdo que a comienzos de 2022, cuando me quedaba muy poco para entregar mi tesis doctoral, la universidad me asestó un golpe contundente e injusto (no el primero que me había comido en la academia, pero sí el más doloroso y cruel). Quienes cursan sus estudios de tercer grado nunca transitan por un camino fácil, pero lo que me ocurrió creo que hubiera desalentado a la mayoría de doctorandos. En cualquier caso, a mí aquello me fortaleció aún más, seguí trabajando a diario en la redacción y análisis estadístico, continúe leyendo artículos académicos y repasando el trabajo que ya había realizado. Como mi dedicación era parcial, es decir, como no estaba sólo dedicado al doctorado, trabajaba durante 7 horas y cuarto en mi empleo habitual en Bilbao y, en mis ratos libres, seguía adelante con mi tesis. Trabajé como un enfermo, por la mañana, por la tarde, por la noche, siempre que podía. Me enfoqué en alcanzar ese fantasma llamado excelencia, es decir, en hacerlo lo mejor posible. Y eso es lo que tienes que hacer tú, pues si das lo mejor de ti y no consigues tus objetivos no tienes nada que reprocharte. No hay nada más gratificante que saber que hiciste todo lo que estaba en tu mano.
Creo que el trabajo en ajedrez a nivel bajo o medio es como estudiar un grado, tienes que aprender patrones tácticos, conocer finales teóricos, absorber conocimientos de partidas… En la carrera cuentas con muchos recursos: libros, apuntes, grupos de estudio, tutorías, etc. En el ajedrez también: libros, bases de datos, módulos, videos… Sin embargo, a alto nivel es un poco como hacer un doctorado, en el sentido que es un camino en solitario en el que tienes que aportar conocimiento, como buscar nuevas ideas en la apertura, revivir algunas viejas buscando el factor sorpresa o estudiar en qué situaciones tu rival se encuentra incómodo. Es verdad que durante tus años como doctorando cuentas con alguien que te dirige la tesis, al igual que el ajedrecista que cuenta con un entrenador que le guía. La cuestión es que el trabajo lo tienes que hacer tú, puedes tener el mejor director o entrenador, pero si tú no haces lo que debes no vas a llegar a buen puerto.
El otro factor es la madurez emocional, que defino como el estado que alcanzas cuando sabes quién eres, cuáles son tus valores y vives siendo consecuente con ellos. No sé si es la mejor definición, pero es la mía. En cualquier caso, no se alcanza de la noche a la mañana, de hecho, me da la sensación de que hay quien no la alcanza nunca. Tal y como he vinculado la disciplina con la constancia, vinculo la madurez emocional con la coherencia. Ésta es indispensable para alinear tus propósitos y valores con las tareas que realizas; hay demasiada gente que promete mucho, pero hace poco o no demuestra lo que dice.
Como comentaba, la madurez emocional se adquiere con experiencia, a base de aprender de experiencias vitales pasadas, tanto buenas como malas. De hecho, éstas últimas son las que más sabiduría nos suelen aportar. Así que en vez de tomar los malos resultados en torneos recientes como una decepción, hay que intentar tomárselos como un acicate para crecer. Obviamente no es fácil comerte derrotas cuando has estado trabajando duro, pero si sigues haciéndolo irás más preparado al próximo torneo. Y aquí realmente volvemos a lo expuesto en la anterior entrada, ¿realmente quieres trabajar en ajedrez? Si tu compromiso es genuino continúa adelante, pase lo que pase. Eres muy joven y aprenderás mucho de este ascenso que te has propuesto,
Es lo bonito de todo el proceso, que al final te importa más el camino y lo que adquiriste al transitarlo que el resultado en sí. Al menos a mí me pasó cuando defendí la tesis doctoral, todas las loas del tribunal a mi trabajo, la nota, la candidatura a premio extraordinario… Estuvieron bien, sí, pero son sólo validación externa que si has hecho el trabajo de manera honesta aceptas con gratitud sin inflar tu ego. Lo importante es el compromiso que adquiriste y mantener los pies sobre la tierra, sabes que tienes aún mucho que aprender y que te queda mucho por crecer, es lo bonito de la vida, que nunca dejamos de hacerlo. Lo mismo te pasará a ti cuando logres la victoria en un torneo o ganes muchos puntos Elo en una competición, tendrás tu recompensa concreta, tangible. Sin embargo, no necesitas todo eso porque tú llevas tiempo alineado con tu misión, que es mejorar en ajedrez.
Otra cuestión importante, no caigas en la tentación de comparar tus progresos con los demás. En ajedrez competitivo el Elo se ha convertido en un espejo en el que todos se miran para compararse con el vecino. No deberías compararte, porque no sabes cuánto trabajo está poniendo el tipo con el que te comparas, ni sus circunstancias o talento. Compárate con tu yo de ayer, es un topicazo pero es lo mejor porque te permite evaluar tu crecimiento y reajustar tus rutinas de entrenamiento.
Por cierto, no le atribuyas peso a la suerte en tu éxito. Cuando le otorgas un lugar importante en tu carrera ajedrecística, o a cualquier otro aspecto de tu vida, le estás quitando peso a las acciones que puedes llevar a cabo tú. Lo curioso es que, en la mayoría de casos, cuando trabajas de manera coherente a lo largo del tiempo tarde o temprano la suerte pasa a visitarte.
Por último, aunque tengas el foco en el ajedrez diversifica un poco tu tiempo libre, una vida equilibrada te va a ayudar en el tablero. Conoce gente, haz actividad física, cuida tu alimentación y horas de sueño, lee sobre temas que no sean ajedrez, haz alguna locura y, sobre todo, dedica tiempo a conocer quién eres.
Cuídate mucho, sé fuerte y continúa trabajando. Lo estás haciendo muy bien. Un abrazo,
Jon
14 de diciembre de 2025
Un texto escrito por Diego de Zuri-Baltza
Aquí os dejo un texto escrito por Diego, de Zuri-Baltza, sin realizar ningún cambio.
¡Palo! ¡Palo! ¡Otro palo! Este año que acaba no ha sido muy bueno en cuanto a resultados. Pero no vamos a escribir sólo cuando tenemos buenos resultados... porque quizá no volveríamos a escribir nunca. Y de igual manera de que si en los 64 escaques ganas o aprendes, estoy convencido de que debemos escribir, sobre todo, cuando somos derrotados.
Este año he aprendido a perder contra Sicilianas y Caro-Kanns. Inevitablemente, la primera reflexión es problemática: la experiencia es cuestión de tiempo, y de jugar y jugar. Y nuestro calendario es muy breve, aunque en las próximas semanas, con la competición por equipos, se amplíe un poco.
¿Y no basta con estudiar? Creo que la pregunta es razonable: aprendes una línea, la juegas y machacas a tu rival. Sin embargo esto no es así, porque tu rival no se ha leído el mismo libro que tú, y cuando en la tercera jugada ha hecho un movimiento extraño... ¡hay que dejar de jugar teoría! Sí, ese fue otro palo.
Así que, como varios compañeros han señalado, lo importante -y contrastamos la teoría, el mundo abstracto, con la práctica, con el mundo concreto-, es el cálculo. Y a calcular se aprende calculando, así que hay que calcular más y olvidarse -o al menos restar tiempo, a esta apertura o aquella otra-. A ver si, poniéndolo por escrito, lo interiorizamos y el año que viene no nos dejamos una pieza a los pocos movimientos de comenzar el campeonato. Sí, en la primera partida. Había que entrar en segunda por la puerta grande.
Luego fueron mejor las cosas. Claro. Pero como una vez me dijo un compañero: "bueno, sí, en la segunda lo he hecho mejor, pero es que si en la primera partida me han dado el mate del pastor...".
Contaba lo de la teoría porque, a d4, teníamos la idea de jugar... ¡eh, que este blog lo lee gente de otros clubes! Bueno, a d4 teníamos la idea de jugar cierta defensa. Y ante un d4 decidí jugar esa defensa. En algún momento hay que tirarse al barro y jugar. Si esperas a estar lo suficientemente preparado no vas a jugar nunca. Y mi rival "se equivocó", e hizo otras movidas que no eran las que debía hacer. Así que aquel día mostré que había estudiado la defensa. Y vaya, me hicieron papillita en un rato. Creía que me quedaría en una posición a partir de la cual jugar. Pero mi posición no dio más que para jugar a coger una pala y cavar una fosa.
Aquel día, la derrota más estrepitosa, mi rival parecía Magnus disfrazado. Cuando acabamos de jugar repasamos la partida. Entre lo que él me contó y lo que vimos la semana siguiente en el club, tomé bastantes notas. Dos semanas más tarde mi respuesta, ante 1.d4 y 2.Cf3 fue otra. ¿Mi rival? ¿Casualidad? Otro jugador del club de Magnus. Mi defensa improvisada sólo sirvió para obtener unas tablas. Finalizada la partida, y repasándola con mi rival, este me preguntó: "¿pero tú no jugabas otra defensa?".
Y a pesar de todo, ya están en el casillero los primeros puntos ganados en segunda. El año que viene pelearemos por más puntos, con más experiencia y entrenamiento por el camino. Con el agradecimiento, nuevamente, a mis compañeros del club y, de forma especial, a quienes han dedicado parte del tiempo de su vida a ver mis partidas y analizarlas junto a mí para ayudarme a aprender de mis errores; y también al pequeño grupito que no sólo juega, sino que estudia, y especialmente a quienes más saben y nos ponen a estudiar al resto: Iñaki, Julen, Padilla. ¡Seguimos!
Diego,diciembre de 2025








