Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Artículos. Mostrar todas las entradas

22 de marzo de 2026

Boris Spassky, el caballero del ajedrez que visitó Bilbao

Un genio opacado

Cuando estudiamos personajes históricos relevantes todos tendemos a asociarlos con sus contemporáneos, estudiando sus relaciones de carácter familiar, sentimental o laboral. Por este motivo, la figura del recientemente fallecido ex campeón mundial de ajedrez Boris Spassky siempre quedará ligada al genio de Brooklyn, Bobby Fischer. Su derrota ante el estadounidense en el encuentro disputado en Reikiavik en el verano de 1972, durante la guerra fría, le marcaría de por vida como el hombre que perdió ante Fischer. Este hecho resulta muy injusto al tratarse de un campeón en mayúsculas, con una carrera digna de ser recordada por siempre.

Su figura, sin embargo, fue poco a poco opacándose por dos motivos: la controvertida decisión del excéntrico Fischer de dejar el ajedrez y convertirse en un huraño eremita, y la irrupción en escena de la joven promesa soviética Anatoly Karpov, quien contó a partir de entonces con todo el apoyo del estado soviético para recuperar el cetro mundial del juego-ciencia. Es curioso porque el defenestrado Spassky había dispuesto del apoyo de la Unión Soviética en su niñez, cuando era una de las principales estrellas emergentes en el panorama del ajedrez. Prueba de ello era que su familia tenía un apartamento más amplio de lo normal en comparación al de la familia soviética media, hecho bastante curioso para alguien que siempre se desmarcó del partido comunista, siendo junto con el irrepetible Mikhail Tal los dos únicos ex campeones mundiales de ajedrez soviéticos que tomaron la decisión de no afiliarse al partido, asumiendo las consecuencias que aquello pudiera acarrearles. No pareció importarle demasiado, pues nunca ocultó en su círculo cercano que la monarquía zarista y la iglesia ortodoxa eran parte importante de la identidad rusa. 

Boris Spassky 1937-2025 | The Week in Chess 

 Boris fue un niño prodigio que aprendió a jugar al ajedrez a los cinco años en un tren que le evacuaba de su Leningrado natal, por aquel entonces bajo asedio de las tropas del Tercer Reich. A los diez fue capaz de vencer en una sesión de simultáneas al legendario campeón mundial Mikhail Botvinnik en una Leningrado ya fuera del peligro nazi. Con la mayoría de edad consiguió el título de Gran Maestro, un auténtico hito en una década de los cincuenta donde no se contaba con ayuda informática para el entrenamiento como en la actualidad. Desde entonces fue mejorando poco a poco su juego, si bien tuvo altibajos en las competiciones clasificatorias por el título mundial dada la feroz competencia existente, en especial en el seno de su país. A lo largo de los años trabajó con tres entrenadores que le aportaron diferentes facetas a su juego, en palabras del propio Spassky: “Recuerdo a todos mis entrenadores con el mayor respeto. Vladimir Zak me dio un arma, Alexander Tolush la afiló e Igor Bondarevsky la templó”. 

10th World Chess Champion Boris Spassky, 1937-2025 - Chess.com 

En parte gracias a ellos es reconocido como el primer jugador con un estilo universal, capaz de defender, atacar, calcular con precisión, desarrollar complejos planes estratégicos a largo plazo y jugar con precisión propia de un reloj suizo los finales. Su genialidad se mostró en la gran pantalla de la mano de Terence Young, quien incluyó su brillante partida de 1960 contra Bronstein en una escena de la película de James Bond titulada “Desde Rusia con Amor”.

 

Sin embargo, su imagen ante la opinión pública cambió tras la derrota ante Fischer recibiendo acusaciones infundadas de no haberse tomado en serio su preparación. Nada más lejos de la realidad, tal y como confesó años más tarde, en 1972 simplemente Bobby Fischer era mejor. A partir de entonces Karpov era el ajedrecista que sería apoyado para recuperar el cetro mundial, que para las autoridades representaba la superioridad intelectual comunista frente a la decadencia de los países capitalistas.

 Su huella en Bilbao

El ex campeón mundial realizó tres visitas a nuestra ciudad, en 2002, 2007 y 2008. En la primera hizo gala de su caballerosidad y simpatía al disputar una exhibición de simultáneas a 20 tableros en el hotel NH Villa de Bilbao donde se enfrentó a una selección de gobernantes, celebridades y fuertes jugadores locales. Spassky ya no era el férreo competidor de antaño, así que enseguida ofreció pactar el empate a varios de los ilustres invitados, así como a algunos de los fuertes jugadores locales que habían hecho gala de un buen nivel. Uno de ellos, sin embargo, cometió el error de rechazar el ofrecimiento de tablas del viejo león, a lo que él respondió con una retahíla de palabras en ruso, incomprensibles para la mayoría de los asistentes, mientras continuaba con la sesión. Afortunadamente, un espectador ejerció de traductor a los asistentes: “Ha dicho: ¿no quieres tablas? Pues te vas a enterar”. No hay ni que aclarar que el joven firmó su capitulación una veintena de movimiento después.

Thor Odinson 64: Leyendas de Zuri Baltza: Paulo Alberdi 

Años después la leyenda del ajedrez mundial volvía al bocho, para ejercer como comentarista en el torneo Villa de Bilbao de 2007 y en la Final de Maestros de 2008, competición en la que se instaló por primera vez una insonorizada urna de cristal en la Plaza Nueva, con la finalidad de acercar el ajedrez a la calle. Allí todos los aficionados pudieron disfrutar de la capacidad del genio, ahora nacionalizado francés, de analizar con clarividencia y sintetizar las complejas posiciones que se dieron. Sin embargo, esta última estancia en Bilbao fue agridulce para él, pues fue aquí donde le anunciaron el fallecimiento en Reikiavik de su amigo y rival Bobby Fischer, quien llevaba exiliado allí tres años. La conexión entre ambos se cerraba en Bilbao, aunque su admiración hacía él estuvo presente hasta su reciente deceso. ¿Quién mejor que un genio para reconocer la originalidad, profesionalidad y pensamiento divergente de otro?

Entrevista con Boris Spassky (IV) | ChessBase 

21 de diciembre de 2025

Carta a un joven y excelente ajedrecista que ha perdido la motivación

Un joven muy agradable y con un nivel de ajedrez excelente, que no sé ni cómo ha conseguido mi número teléfono, me escribió hace poco por Whats App a raíz de la entrada que escribí el otro día, en la que planteaba que hay que tomar la decisión de si tomarse el ajedrez en serio o como un mero entretenimiento. Él me comentaba que estaba con muy poco ánimo ya que, a pesar de haber estado entrenando, los resultados en sus últimos torneos de ajedrez no estaban acompañando demasiado. Dentro de poco tiene que acometer algunas competiciones, así que voy a aprovechar para responder por aquí sin revelar su identidad, e intentar que este texto sirva como motivación para toda persona que quiera inspirarse.

Desde hace ya mucho tiempo soy muy crítico con la gratificación instantánea que abunda en nuestra sociedad. La dinámica de las redes sociales, con la búsqueda permanente de la validación externa, el consumismo exacerbado, de todo tipo de productos que ni siquiera necesitamos, o las apuestas deportivas son sólo un ejemplo de todo esto. Todas estas actividades no buscan más que la activación de nuestros circuitos de dopamina, de placer instantáneo.  Sin embargo, tareas más complicadas como formarte, leer o estudiar ajedrez no proporcionan ese chute dopaminérgico tan poderoso y nos cuesta ponernos con ellas. Lo curioso es que son estos objetivos a medio-largo plazo los que realmente nos hacen crecer. Hay dos características que tenemos que tener para poder ponernos con esto: disciplina y madurez emocional.

He leído muchas definiciones de disciplina, la que mas me gusta es: “la disciplina es hacer las cosas que no te gustan como si te gustasen”. La variable ligada estrechamente con la disciplina es la constancia, hay que ser capaces de trabajar a diario para lograr nuestros objetivos a medio o largo plazo. Es difícil trabajar sin desfallecer porque incluso las pequeñas gestas tienen muchos obstáculos por el camino. En el caso del trabajo en ajedrez puede que tus resultados no acompañen siempre a tu duro trabajo en algún torneo en concreto, sin embargo, creo que eventualmente los resultados terminan llegando, además, si no llegan nadie te va a quitar la satisfacción del trabajo bien hecho. La disciplina por definición exige rigor y sacrificio.

Recuerdo que a comienzos de 2022, cuando me quedaba muy poco para entregar mi tesis doctoral, la universidad me asestó un golpe contundente e injusto (no el primero que me había comido en la academia, pero sí el más doloroso y cruel). Quienes cursan sus estudios de tercer grado nunca transitan por un camino fácil, pero lo que me ocurrió creo que hubiera desalentado a la mayoría de doctorandos. En cualquier caso, a mí aquello me fortaleció aún más, seguí trabajando a diario en la redacción y análisis estadístico, continúe leyendo artículos académicos y repasando el trabajo que ya había realizado. Como mi dedicación era parcial, es decir, como no estaba sólo dedicado al doctorado, trabajaba durante 7 horas y cuarto en mi empleo habitual en Bilbao y, en mis ratos libres, seguía adelante con mi tesis. Trabajé como un enfermo, por la mañana, por la tarde, por la noche, siempre que podía. Me enfoqué en alcanzar ese fantasma llamado excelencia, es decir, en hacerlo lo mejor posible. Y eso es lo que tienes que hacer tú, pues si das lo mejor de ti y no consigues tus objetivos no tienes nada que reprocharte. No hay nada más gratificante que saber que hiciste todo lo que estaba en tu mano.

Creo que el trabajo en ajedrez a nivel bajo o medio es como estudiar un grado, tienes que aprender patrones tácticos, conocer finales teóricos, absorber conocimientos de partidas… En la carrera cuentas con muchos recursos: libros, apuntes, grupos de estudio, tutorías, etc. En el ajedrez también: libros, bases de datos, módulos, videos… Sin embargo, a alto nivel es un poco como hacer un doctorado, en el sentido que es un camino en solitario en el que tienes que aportar conocimiento, como buscar nuevas ideas en la apertura, revivir algunas viejas buscando el factor sorpresa o estudiar en qué situaciones tu rival se encuentra incómodo. Es verdad que durante tus años como doctorando cuentas con alguien que te dirige la tesis, al igual que el ajedrecista que cuenta con un entrenador que le guía. La cuestión es que el trabajo lo tienes que hacer tú, puedes tener el mejor director o entrenador, pero si tú no haces lo que debes no vas a llegar a buen puerto.

El otro factor es la madurez emocional, que defino como el estado que alcanzas cuando sabes quién eres, cuáles son tus valores y vives siendo consecuente con ellos. No sé si es la mejor definición, pero es la mía. En cualquier caso, no se alcanza de la noche a la mañana, de hecho, me da la sensación de que hay quien no la alcanza nunca. Tal y como he vinculado la disciplina con la constancia, vinculo la madurez emocional con la coherencia. Ésta es indispensable para alinear tus propósitos y valores con las tareas que realizas; hay demasiada gente que promete mucho, pero hace poco o no demuestra lo que dice.

Como comentaba, la madurez emocional se adquiere con experiencia, a base de aprender de experiencias vitales pasadas, tanto buenas como malas. De hecho, éstas últimas son las que más sabiduría nos suelen aportar. Así que en vez de tomar los malos resultados en torneos recientes como una decepción, hay que intentar tomárselos como un acicate para crecer.  Obviamente no es fácil comerte derrotas cuando has estado trabajando duro, pero si sigues haciéndolo irás más preparado al próximo torneo. Y aquí realmente volvemos a lo expuesto en la anterior entrada, ¿realmente quieres trabajar en ajedrez? Si tu compromiso es genuino continúa adelante, pase lo que pase. Eres muy joven y aprenderás mucho de este ascenso que te has propuesto,

Es lo bonito de todo el proceso, que al final te importa más el camino y lo que adquiriste al transitarlo que el resultado en sí. Al menos a mí me pasó cuando defendí la tesis doctoral, todas las loas del tribunal a mi trabajo, la nota, la candidatura a premio extraordinario… Estuvieron bien, sí, pero son sólo validación externa que si has hecho el trabajo de manera honesta aceptas con gratitud sin inflar tu ego. Lo importante es el compromiso que adquiriste y mantener los pies sobre la tierra, sabes que tienes aún mucho que aprender y que te queda mucho por crecer, es lo bonito de la vida, que nunca dejamos de hacerlo. Lo mismo te pasará a ti cuando logres la victoria en un torneo o ganes muchos puntos Elo en una competición, tendrás tu recompensa concreta, tangible. Sin embargo, no necesitas todo eso porque tú llevas tiempo alineado con tu misión, que es mejorar en ajedrez.

Otra cuestión importante, no caigas en la tentación de comparar tus progresos con los demás. En ajedrez competitivo el Elo se ha convertido en un espejo en el que todos se miran para compararse con el vecino. No deberías compararte, porque no sabes cuánto trabajo está poniendo el tipo con el que te comparas, ni sus circunstancias o talento. Compárate con tu yo de ayer, es un topicazo pero es lo mejor porque te permite evaluar tu crecimiento y reajustar tus rutinas de entrenamiento.

Por cierto, no le atribuyas peso a la suerte en tu éxito. Cuando le otorgas un lugar importante en tu carrera ajedrecística, o a cualquier otro aspecto de tu vida, le estás quitando peso a las acciones que puedes llevar a cabo tú. Lo curioso es que, en la mayoría de casos, cuando trabajas de manera coherente a lo largo del tiempo tarde o temprano la suerte pasa a visitarte.

Yin y yang 

Por último, aunque tengas el foco en el ajedrez diversifica un poco tu tiempo libre, una vida equilibrada te va a ayudar en el tablero. Conoce gente, haz actividad física, cuida tu alimentación y horas de sueño, lee sobre temas que no sean ajedrez, haz alguna locura y, sobre todo, dedica tiempo a conocer quién eres.

Cuídate mucho, sé fuerte y continúa trabajando. Lo estás haciendo muy bien. Un abrazo,

Jon

14 de diciembre de 2025

Un texto escrito por Diego de Zuri-Baltza

Aquí os dejo un texto escrito por Diego, de Zuri-Baltza, sin realizar ningún cambio.

¡Palo! ¡Palo! ¡Otro palo! Este año que acaba no ha sido muy bueno en cuanto a resultados. Pero no vamos a escribir sólo cuando tenemos buenos resultados... porque quizá no volveríamos a escribir nunca. Y de igual manera de que si en los 64 escaques ganas o aprendes, estoy convencido de que debemos escribir, sobre todo, cuando somos derrotados.

Este año he aprendido a perder contra Sicilianas y Caro-Kanns. Inevitablemente, la primera reflexión es problemática: la experiencia es cuestión de tiempo, y de jugar y jugar. Y nuestro calendario es muy breve, aunque en las próximas semanas, con la competición por equipos, se amplíe un poco.

¿Y no basta con estudiar? Creo que la pregunta es razonable: aprendes una línea, la juegas y machacas a tu rival. Sin embargo esto no es así, porque tu rival no se ha leído el mismo libro que tú, y cuando en la tercera jugada ha hecho un movimiento extraño... ¡hay que dejar de jugar teoría! Sí, ese fue otro palo.

Así que, como varios compañeros han señalado, lo importante -y contrastamos la teoría, el mundo abstracto, con la práctica, con el mundo concreto-, es el cálculo. Y a calcular se aprende calculando, así que hay que calcular más y olvidarse -o al menos restar tiempo, a esta apertura o aquella otra-. A ver si, poniéndolo por escrito, lo interiorizamos y el año que viene no nos dejamos una pieza a los pocos movimientos de comenzar el campeonato. Sí, en la primera partida. Había que entrar en segunda por la puerta grande.

Luego fueron mejor las cosas. Claro. Pero como una vez me dijo un compañero: "bueno, sí, en la segunda lo he hecho mejor, pero es que si en la primera partida me han dado el mate del pastor...".

Contaba lo de la teoría porque, a d4, teníamos la idea de jugar... ¡eh, que este blog lo lee gente de otros clubes! Bueno, a d4 teníamos la idea de jugar cierta defensa. Y ante un d4 decidí jugar esa defensa. En algún momento hay que tirarse al barro y jugar. Si esperas a estar lo suficientemente preparado no vas a jugar nunca. Y mi rival "se equivocó", e hizo otras movidas que no eran las que debía hacer. Así que aquel día mostré que había estudiado la defensa. Y vaya, me hicieron papillita en un rato. Creía que me quedaría en una posición a partir de la cual jugar. Pero mi posición no dio más que para jugar a coger una pala y cavar una fosa.

Aquel día, la derrota más estrepitosa, mi rival parecía Magnus disfrazado. Cuando acabamos de jugar repasamos la partida. Entre lo que él me contó y lo que vimos la semana siguiente en el club, tomé bastantes notas. Dos semanas más tarde mi respuesta, ante 1.d4 y 2.Cf3 fue otra. ¿Mi rival? ¿Casualidad? Otro jugador del club de Magnus. Mi defensa improvisada sólo sirvió para obtener unas tablas. Finalizada la partida, y repasándola con mi rival, este me preguntó: "¿pero tú no jugabas otra defensa?".

Y a pesar de todo, ya están en el casillero los primeros puntos ganados en segunda. El año que viene pelearemos por más puntos, con más experiencia y entrenamiento por el camino. Con el agradecimiento, nuevamente, a mis compañeros del club y, de forma especial, a quienes han dedicado parte del tiempo de su vida a ver mis partidas y analizarlas junto a mí para ayudarme a aprender de mis errores; y también al pequeño grupito que no sólo juega, sino que estudia, y especialmente a quienes más saben y nos ponen a estudiar al resto: Iñaki, Julen, Padilla. ¡Seguimos!

Diego,diciembre de 2025

8 de diciembre de 2025

Toma una decisión sobre tu ajedrez: ocio o compromiso

Varias personas me han preguntado esta semana sobre cómo pueden mejorar en ajedrez. Como si yo fuera una especie de gurú o tuviera una receta mágica, ni lo soy ni tengo recetas sencillas, de hecho, soy un jugador de ajedrez mediocre. Sin embargo, una y otra vez vuelven a la carga y preguntan, como si tuviera la capacidad de mejorar su nivel con cuatro consejos rápidos. Pues bien, aquí está la respuesta: no hay atajos. Si quieres progresar debe haber compromiso, pasión y voluntad. Nadie va a poder ayudarte con cuatro consejos rápidos, quizás te enseñen una idea de apertura, un final teórico o una partida instructiva, pero nadie va a hacerte mejorar significativamente si tú no te involucras.

Parece mentira que tenga que estar escribiendo sobre esto, no se me ocurre nada que merezca la pena que se consiga sin esfuerzo. Lo más sorprendente es que estas preguntas vienen con frecuencia de gente adulta. Piensa por un momento, ¿criaste a tu hijo sin esfuerzo?, ¿estudiaste aquella carrera sin esfuerzo?, ¿publicaste aquel libro sin esfuerzo?, ¿corriste la media maratón sin esfuerzo?, ¿obtuviste tu empleo sin esfuerzo? Más honesto es preguntarse: ¿quiero realmente mejorar?, ¿cuánto tiempo puedo y estoy dispuesto a dedicarle a mi mejora? Y a partir de ahí construir, porque quizás así te des cuenta de que en realidad tienes otras prioridades. O descubras que, a pesar de querer involucrarte, sólo dispones de dos horas semanales para entrenar. O igual no, igual dispones de 10 horas semanales y toda la motivación y disciplina necesarias para trabajar. En cualquier caso, sé honesto contigo mismo.

Si quieres progresar tienes que tener un compromiso, porque al ajedrez competitivo es cruel como la propia vida. Cuando quieres mejorar pero no trabajas los resultados se encargan de enseñarte cómo funciona esto. Por si todo esto fuera poco, siento informarte de que el progreso en ajedrez no es lineal. Puedes trabajar por semanas e incluso meses y no ver resultados significativos. Sin embargo, éstos antes o después terminan llegando. Tienes que apostar por ti mismo y comprometerte. Obviamente, hay variables como tu edad, tu talento o tu capacidad de concentración, entre otras muchas, que van a jugar un papel importante en cuánto y cuan rápido mejoras.

Las incógnitas que se te presentan son dos, no sabes hasta dónde vas a llegar a pesar de tu esfuerzo y tienes miedo de fracasar. La cuestión es que nadie sabe cuál es el límite de su capacidad. Piensa en cualquiera de los grandes maestros que jugarán el candidatos el próximo mes de marzo, se están preparando a tope a pesar de no saber cuál será el resultado, pero es que eso es lo de menos. Lo importante es que cuando acabe la competición no se queden con la sensación de poder haber hecho más. Ésa es una de las peores sensaciones con las que puedes quedarte cuando te tomas algo en serio. La cuestión vuelve a ser: ¿tú realmente te tomas tu preparación en serio? 

Por otra parte, el miedo a fracasar es normal, de todas maneras, si eres honesto y te comprometes activamente con tu mejora no habrás fracasado aunque no alcances tus objetivos. Ahí va otra obviedad, no te plantees metas imposibles. Si tienes 40 años y 1850 de Elo FIDE  lo más probable es que no vayas a ser gran maestro, a no ser que dejes todo y te pongas a ello (y quizás ni con ésas). ¿No es más honesto proponerte realizar media hora de ejercicios de táctica de lunes a viernes, siguiendo el método del pájaro carpintero, e intentar subir 50 puntos Elo en un año?  A mí me lo parece, además, marcarte pequeños objetivos en un periodo determinado de tiempo te permite evaluar el progreso.

Pájaro carpintero o Picidae - Características, hábitat y alimentación 

Con marcarte pequeños objetivos no quiero decir que dejes de soñar, pero sé un soñador con los pies en el suelo. Los objetivos grandes se dividen en pequeños, al igual que los caminos largos se comienzan con un primer paso. No quiero que esta entrada se parezca a un manual de autoayuda, pero es que me cabrea esa cultura de querer lograr cuestiones importantes sin esfuerzo. No sé si nace de la gratificación instantánea de las redes sociales o de la superficialidad de esta sociedad. Si es importante para ti lucha por ello, pero deja de buscar soluciones fáciles. 

La otra opción es considerar el ajedrez como un pasatiempo, algo tan loable como tomárselo como una disciplina en la que te involucras activamente y quieres mejorar. Ahora bien, si el juego es un mero ocio para socializar, viajar o mantener tu cerebro activo recuerda no tomártelo demasiado en serio. Entiendo que te sienta mal perder una partida que tuvieras ganada, a mí me pasaba, pero no vayas pregonando tu enfado durante semanas o meses. De nuevo, sé honesto contigo mismo, si no dedicas tiempo al juego no le exijas que te devuelva resultados.

Me despido, esperando que en vez de consejos ajedrecísticos me pidan palabras bonitas: ¡¡Nefelibato!! ¡¡Cacahuete!! ¡¡Cucurucho!! ¡¡Vaguido!! ¡¡Sorbete de limón!!

23 de septiembre de 2025

Está bien no querer jugar presencial

Esta breve entrada está escrita para todos aquellos que habéis perdido las ganas de jugar al ajedrez de manera presencial, para quitarle hierro al asunto. Está bien que os sintáis así, de hecho, creo que todo el mundo necesita a veces alejarse del juego ciencia. Es sano tomarse un descanso después de mucho tiempo, yo mismo lo he hecho sin hacer una reflexión consciente al respecto. Este verano reservé mis vacaciones para jugar tres torneos: Vitoria, Oviedo y Sestao. Sin embargo, a medida que las fechas se acercaban me di cuenta de que no tenía las suficientes ganas de jugar así que no lo hice.

El ajedrez presencial requiere tiempo libre, ilusión y una férrea voluntad si lo que se quiere es competir. Incluso si sólo se pretende disfrutar de la práctica del juego se necesita tiempo libre, algo que la vida adulta no concede en demasía si trabajas o estudias. Quizás por todo lo anterior, parece que la Federación Internacional está contemplando la posibilidad de que las partidas de 45 minutos más 30 segundos por jugador sean consideradas como clásicas, algo que quizás contribuiría a la mayor participación en los abiertos de fin de semana.

En cualquier caso, el esparcimiento que nos brinda esta afición no está sólo ligado a la competición, sino que se puede ligar a otras facetas como el análisis, el estudio, el juego en línea o la lectura de las biografías de los grandes campeones. Por tanto, aprovecho para animaros a disfrutar del juego de todas las maneras posibles. En cuanto al blog, continuaré subiendo fotografías los fines de semana. 

Por otra parte, disculpadme si tardo en contestaros los comentarios, pero últimamente no dispongo de todo el tiempo que me gustaría para escribir y no parece que eso vaya a cambiar en un futuro cercano. A ver si puedo subir antes de final de año un artículo sobre Boris Spassky que tengo pendiente y me gustaría compartir, si no puedo quedará ya para el año que viene. Muchas gracias y, lo dicho, disfrutad del ajedrez en cualquiera de sus vertientes.

5 de diciembre de 2024

A mis compañeros de Zuri-Baltza

Diego me remitió una carta ayer que reproduzco a continuación sin apenas modificar (sólo he corregido dos erratas). Todos los comentarios y opiniones son responsabilidad de su autor ;)

A mis compañeros de ZB

Este año he logrado el ascenso a segunda, en mi primera temporada. Esta acción, que pudiera parecer algo individual, y que quizá en algunos casos lo sea, ha sido una acción colectiva.

Como a veces las personas cambiamos, y no siempre lo hacemos para mejor; y como a veces nuestra memoria no recuerda aquello que debería, quiero plasmar por escrito las siguientes líneas, para que no caiga nunca en el olvido mi agradecimiento.

Por dónde comenzar y a quien nombrar antes o después es siempre algo difícil. Así pues, que el orden de quienes desfilan en los siguientes párrafos no sea visto como signo de mayor o menor importancia. Es la acción colectiva, el conjunto, lo que hace posible que cada acción individual haya sido relevante hasta el punto de lanzarme ha segunda.

Así que, en primer lugar, sólo porque de alguna forma debe comenzar el texto, voy a nombrar a Hinojal. Creo que este puede ser un buen comienzo porque Hinojal, literalmente, me abrió la puerta del club. Con él jugué las primeras partidas, y de él y de Jon (siempre hay que contrastar aquello que se escucha) quedó la importancia del cálculo para el ascenso. No recuerdo las palabras exactas, aunque en mi memoria lo que resuena es: “basta con el cálculo”. Pues si basta con el calculo, entonces, calcularemos.

Con Hinojal fueron mis primeras partidas, y desde entonces han sido constantes. Sabes que puedes ir al club cualquier día porque te vas a encontrar con él. Hubo un día en el que, circunstancias, no acudió nadie más al club. Jugamos algunas partidas y después me estuvo enseñando finales. Paradójicamente, y a diferencia de muchos días en los que el club rebosa actividad y la jornada se alarga, aquel día, en el que estábamos él y yo solos, puede que sea el día que más tarde he marchado del club.

A Jon, por su parte, le debo una tremenda amabilidad y predisposición, respondió con extrema rapidez ante mis inquietudes. Gracias a él estoy leyendo un pequeño librito con el que he aprendido y estoy aprendiendo muchas cosas, obra de Eliskases. A Jon recurrí por culpa de Lander, pero eso lo contaremos más tarde.

En ese libro no aparecen aperturas. Y sí peones. Hay páginas y páginas dedicadas a los peones. Han sido muchas las personas que me han dicho que para las nuevas lo importante deben ser el medio juego y los finales: contra aquello que a un hereje le parece que debería ser lo urgente: comenzar por el principio, comenzar por las aperturas.

Como la cabra tira al monte, según algunos, o al tablero, según otros, la cabra no ha podido evitar mirar esta o aquella apertura, aunque fuese superficialmente, pero estas palabras tampoco han caído en el olvido, y han orientado el estudio.

Continuaremos con el equipo de tercera, porque nos hemos apoyado y ayudado como un equipo. Lo haremos por orden alfabético:

Aitor B, con el que muchos jueves he buscado la terraza de un bar para jugar algunas partidas, comentarlas y poner en práctica ideas y ocurrencias. Y así, descartar ideas y ocurrencias que parecían maravillosas.

Aitor M, quien ante cierta partida, además de darme algunos consejos, me dijo no se me ocurriese jugar cierta apertura. Porque, aunque no estudiemos aperturas, de alguna forma debemos jugar los primeros movimientos. La popular apertura, por supuesto, no fue jugada, y el punto cayó en el saco.

Lander, quien ha tenido a bien dedicar algunos momentos de su vida a analizar mis partidas y a

mostrarme mis errores. Nunca se agradece lo suficiente que este o aquel dedique el tiempo a las partidas de otros.

Además, Lander me presentó al llegar al club a Yusupov: fue tras pasar largas horas con Yusupov y observar debilidades en mi comprensión de lo que este me explicaba que recurrí a Jon. Quizás ni Jon ni Lander den excesiva importancia a esto, pero yo cada día que cogía a Yusupov primero, y que ahora cojo a Eliskases, me acuerdo de ellos y les estoy agradecido.

Endika y Jaime, compartiendo aciertos y desastres para que todos aprendiésemos, tienen algo en común muy importante: están siempre sonriendo y haciendo equipo a pesar de cualquier resultado. Endika, que ha progresado tremendamente desde que jugamos las primeras veces y cada vez tiene más que aportar. Y Jaime: la persona que querrías que fuese tu capitán porque ve el ajedrez de la forma que deberíamos verlo todos.

Markel, nuestro pequeñajo, dando vueltas por la sala porque todo va bien mientras está en teoría. Con Markel jugué -y pasamos ya del equipo al club- varios viernes partidas a más tiempo del habitual en el club. Partidas que, naturalmente, aproveché para freírle a preguntas: no sólo le preguntaba por qué movía lo que movía, sino también por qué no movía lo que no movía.

Las partidas en el club con Goiriz, un jugador que quizá no sea espectacular, pero que es ordenado y robusto, y que también huye del reloj. Aquellas primeras partidas que jugué con él, en las que nunca había una sola pieza sin defender, llamaron mi atención: parecía imposible (y de hecho lo era) arrebatar siquiera un peón sin perder al menos otro en el combate.

Y las partidas con Julián: han sido también innumerables. Una tras otra de manera incansable, perdiendo, ganando y nuevamente perdiendo y ganando. Julián te enseña a castigar el error: si cometes un desliz te va a agarrar y a hacer papillita. Así, me enseñó mucho sobre mi propio juego, es decir, sobre mis propios errores.

Aitor y Julen, dos de los pequeños de nuestro club, y que a veces pienso que deben aburrirse de darme palizas.

Aitor, cuyo juego también me llamó la atención: en su caso, me pareció alegre y atrevido. Tuve la suerte de perder con él algunas partidas en mis primeros días en el club. Más tarde le he visto hacer espectaculares movimientos que se han grabado en mi memoria: busco, en mis partidas, la oportunidad de replicar cada uno de ellos.

Julen, mi capitán, que no se ha privado de enseñarme unas cuantas lecciones, tantas como palizas me ha pegado. Metódicamente, una a una, ha barrido cada una de mis piezas del tablero partida tras partida. Julen puede que fuese la primera persona que tuvo a bien orientarme y aconsejarme en el terrreno práctico de manera concreta. O, al menos, la primera persona que lo hizo cuando yo ya estaba preparado para ello. ¡Gracias, capitán!

Y por supuesto, esto no estaría completo sin Garrido y sin Ricardo. Siempre acudiendo los viernes, siempre acudiendo los martes, siempre haciendo club. Garrido, que nos enseña a los tercerillas a comer fruta, que es sana. Ambos, Garrido y Ricardo, jugando aperturas que no hace nadie más (y yo tomando nota para llegar a casa y buscarlas, aunque no haya que estudiarlas).

Esta inseparable pareja también hace que los análisis de las partidas alcancen una dimensión que ningún otro sabe ni sabría darle: al margen de señalar los errores, acaba cada una de nuestras partidas transitando por innumerables líneas que podrían haber tenido lugar. Así conocemos no sólo los errores que cometimos y las oportunidades que desaprovechamos, los árboles con los que tropezamos, sino el conjunto del bosque: Garrido y Ricardo muestran a quien quiere el ajedrez en todo su esplendor.

Tenemos también, aunque no sea presencial, un taller de lectura, donde contamos con gente como Gerardo. Unas cuantas partidas ya hemos estudiado, y el taller marca más o menos un ritmo de trabajo. Al margen de que estudiar de forma colectiva enseña más que el estudio individual, se impone también la necesidad del propio trabajo. Dicho en otras palabras: impiden que me duerma. O, al menos, que me duerma mucho.

Cada detalle, cada elemento de este y aquel, es lo que me ha llevado a segunda.

Gracias a todos.

Diego,

Bilbao, 4-XII-24

Pd: Hinojal y Jon dicen que, para subir a primera, también basta con el cálculo. Con más cálculo. Entonces, calcularemos. Calcularemos más. ¿Tendrán razón?

8 de noviembre de 2024

15 años con la comunidad

Hoy se cumplen 15 años desde que se inaugurara este blog en 2009. El tiempo pasa volando, aunque no tanto como para decir que parece que fue ayer cuando comencé a escribir por aquí. Espero que durante este largo recorrido hayáis encontrado entradas interesantes, que os incentivaran a conocer más sobre los personajes o anécdotas que se han ido presentando en este humilde sitio web.

Muchos blogs amigos han ido cayendo durante esta larga trayectoria, incluso algunos que se crearon tiempo después que éste. Me da mucha pena, pues creo que aportaban mucho a nuestra pequeña comunidad. Además, muchos de ellos ni siquiera se pueden visitar ya y se ha perdido todo el material que contenían.

En cualquier caso es comprensible, pues escribir o publicar con frecuencia requiere compromiso y perseverancia. Además, parece que los blogs están considerados como espacios vetustos por los cibernautas y ese hecho no incentiva a publicar, hace tiempo que perdieron su espacio para ser sustituidos por las redes sociales y los podcasts.

Por último, quería agradeceros que sigáis consultando el material que poco a poco voy publicando. Ya sabéis que no obtengo ningún beneficio económico de seguir al pie del cañón, así que vuestro apoyo es el único motivo por el que esto sigue adelante.

Un abrazo para toda la comunidad.

2 de julio de 2024

El último número de Peón de Rey desvela la afición de Unai Simón por el ajedrez

Acaba de salir el último número de la revista Peón de Rey a la venta. Hay varios artículos interesantes, sin embargo, lo que más me ha llamado la atención en un primer vistazo es que describen a Unai Simón, portero del Athletic Club, como un aficionado al ajedrez. En la breve reseña se revela que el cancerbero aprendió a jugar de niño, pero que recuperó la afición durante la pandemia. Por lo que he leído en otro sitio web, comparte afición y partidas con otro jugador llamado Dani Olmo.

En la reseña también se explica que dispone de tablero y piezas en la habitación donde está alojado mientras disputa la Eurocopa. Por último, se muestran unas declaraciones suyas: "Lo bueno del ajedrez es que no dependes de factores externos o de la suerte. Es una batalla en la que combate la cabeza de uno contra la cabeza de otro".

26 de junio de 2024

Artículo antiguo de Pérez Reverte sobre Viktor Korchnoi

Los ojos de Korchoi es un artículo que escribió en 2015 Arturo Pérez Reverte y que ilustra muy bien al genio gruñón.

16 de junio de 2024

Vida y obra del MI Michael Basman

 «Si queremos elevar el juego del ajedrez a la categoría de deporte popular, los grandes maestros deben convertirse en gladiadores; de lo contrario, el juego languidecerá en la periferia, como una voz que clama en el desierto, condenado a vivir y morir en una fría orilla ártica».  Michael Basman

A pesar de que el mundo del ajedrez esté plagado de personajes curiosos, es probable que el maestro internacional Michael Basman sea uno de los más singulares. Por ese motivo, a petición de Santi E., voy a escribir un breve artículo en el que narro algunas de las hazañas de este hombre peculiar dentro y fuera del tablero.

Basman nació en St Pancras, Londres, el 16 de marzo de 1946, el tercero de cuatro hijos de John, un inmigrante armenio, y su esposa inglesa, Bridgette. John Basman había abreviado el apellido familiar de Basmadjian después de llegar a Inglaterra, quizás para darle un toque más inglés. Es curioso que esta familia conociera a la cantante de jazz Cleo Laine, quien es famosa por su prolífica discografía que le llevó incluso a ganar un Grammy. De hecho, parece ser que trabajó por un tiempo como niñera del joven Michael.


Si bien Basman es muy famoso en el mundo del ajedrez, creo que éste no constituyó su foco de atención principal en su juventud, ya que se dedicó a estudiar historia de la Universidad de Leeds. Con posterioridad, recibió una beca para estudiar medicina en Ereván. Sin embargo, parece ser que una aversión a la sangre y las operaciones lo llevó a abandonar sus estudios. Este hecho resulta un tanto curioso, pues no sé muy bien qué esperaba al ingresar en la carrera. En fin, que mientras vivía en Ereván aprendió armenio, ganó el campeonato local de ajedrez y conoció a una compañera de estudios llamada Berdjouhi Kuiumdjian, con quien se casó. Tuvieron un hijo juntos (llamado Antranig Basman), pero se divorciaron en 1986. Después de regresar a Inglaterra, Basman trabajó como programador de computadoras en el Centro de Computación de Chessington (lo cual nos hace suponer que recibió algún tipo de formación al respecto). 

Nuestro protagonista alcanzó el título de maestro internacional y su mayor éxito en una competición se produjo cuando empató en primer lugar en el Campeonato Británico de Ajedrez de 1973, aunque perdió el desempate contra William Hartston. Por otra parte, su partida más memorable la jugó en la edición de 1974-1975 del torneo clásico de Hastings, Basman (con negras) derrotó al gran maestro sueco Ulf Andersson, famoso por su gran tacto posicional, en una partida que se hizo conocida como "La Partida Inmortal de Espera". Después de la duodécima jugada, Basman movió su alfil, rey y dama de un lado a otro durante doce jugadas, sin cambiar su posición en absoluto. Andersson se sobreextendió y terminó perdiendo.

No obstante, lo que impulsó la popularidad de Basman fue el empleo esporádico de aperturas poco convencionales. Estos planteamientos en alguna ocasión le reportaron éxitos, por ejemplo, cuando en 1978 derrotó al gran John Nunn  empleando la Grob o a Speelman con la apertura Borg. Esta última es si cabe más dudosa que la primera y con un nombre de lo más cachondo (el nombre Borg surge de escribir Grob al revés, ya que se plantea con negras). De la singular propuesta 1.g4 llegó a escribir un  legendario libro titulado "The Killer Grob", que se puede considerar su magnum opus. Además, publicó un par de trabajos dedicados a la defensa St. George (con la que Miles derrotó a Karpov) y obras de iniciación al ajedrez.

El 2 de abril de 2013 hubo una reunión en el número 11 de Downing Street, con la presencia del Canciller George Osborne, donde se llevó a cabo la ceremonia de clausura del maravilloso Torneo de Candidatos de la FIDE celebrado en Londres y Magnus Carlsen se llevó el trofeo que significaba que había ganado la oportunidad de competir por el título mundial. En ese mismo evento, la FIDE otorgó un premio a la trayectoria de Basman, reconociendo sus fantásticos esfuerzos a lo largo de los años para promover y fomentar el ajedrez juvenil en las escuelas a través del Desafío de Ajedrez del Reino Unido.¿Pero por qué le otorgó la FIDE ese galardón?

Para explicar el premio es necesario poner en relieve que Basman creó el Desafío de Ajedrez del Reino Unido en 1996, un torneo para jóvenes de todos los niveles y edades que estaba dividido en cuatro etapas. Esta creación en le granjeó una disputa con Hacienda, que alegó que debía cobrar el IVA sobre las tarifas de inscripción. En 2016, se determinó que era personalmente responsable de los impuestos atrasados y se le ordenó pagar £300,000. Fue declarado en quiebra al año siguiente y perdió el control del Desafío de Ajedrez del Reino Unido.

En 2017 se postuló como candidato independiente en la circunscripción de Kingston y Surbiton en las elecciones generales. Durante algún tiempo su manifiesto estuvo disponible en la red, aunque lamentablemente no he sido capaz de encontrarlo. Creo que en este escrito él abogaba por una gran reducción o abolición de los impuestos. En cualquier caso, no he confirmarlo leyendo el texto. Es lógico suponer que el hecho de declararse en banca rota le impulsó a presentarse a una elecciones, en las que terminó último de siete candidatos con apenas 100 votos (0,2%). Murió en Carshalton el 26 de octubre de 2022, a la edad de 76 años, debido a un cáncer de páncreas.

12 de junio de 2024

Artículo de divulgación en euskara sobre la Hipomineralización incisivo-molar

Gabon,

Hace escasos días la revista Ekaia me ha publicado un artículo de divulgación en euskara sobre la hipomineralización incisivo-molar (MIH). Si  tenéis curiosidad y queréis saber qué es la MIH podéis acceder al texto provisional pinchando aquí, espero que este trabajo sea tan exitoso como el artículo sobre caries que publiqué hace tiempo. Os animo a entrar en el artículo en pdf para leerlo, o a descargar el archivo, ambos acciones me ayudan y animan a seguir trabajando en mis artículos en euskara.

Aunque falta realizar la maquetación definitiva del artículo, de cara a la edición en papel, el texto del artículo sí es el definitivo (a pesar de que en la primera página ponga que falta la revisión de euskera). Estoy muy contento de que el alumnado de ciencias de la salud y las familias puedan tener un trabajo sobre esta entidad en euskera.

Por último, quería agradecer a Paulo y Virginia su ayuda en la mejora del trabajo. 

Besarkada handi bat.

Eskerrik asko guztioi!

9 de junio de 2024

¿Quién fue el jugador Sultan Khan?

Sultan Khan es un personaje del ajedrez fascinante, de esos que inspiran a escribir páginas y páginas. Para aprender quién fue este jugador de origen indio lo mejor quizás sea acercarse al libro del GM Daniel King, publicado en 2020 por New in Chess y que os recomiendo encarecidamente. 

Sultan Khan nació en 1905 en Punjab, que por aquel entonces pertenecía al Raj británico. Allí comenzó a jugar al Chaturanga a los 9 años, sin embargo, su historia más interesante comienza años más tarde, con los prolegómenos de su viaje a Londres. 

En su ciudad natal su talento fue reconocido por el Coronel Nawab Sir Umar Hayat Khan, un político y líder militar leal a los británicos, quien reunió a los mejores jugadores indios para entrenarlo en el ajedrez occidental. Este hombre llevó a al jugador indio a Londres como parte de una misión política, ejerciendo como su amo y mecenas. De hecho, fue él quien le introdujo en el British Chess Club. Allí se sentaba y jugaba vestido de smoking y turbante. La presencia y habilidades de Sultan Khan se utilizaron como diplomacia suave, es decir, para demostrar que los indios eran intelectualmente iguales a los británicos (por raro que parezca por aquel entonces los británicos promulgaban lo contrario). Al parecer, al ser Sultan Khan analfabeto, era un secretario quien tenía que apuntar las jugadas de sus partidas.

El juego de nuestro protagonista era bastante irregular en comparación con los grandes maestros de su época, ya que aprendió la versión occidental del ajedrez cumplidos ya los 21 años. Era principalmente un jugador estratégico que brillaba en los finales y que poseía una tenacidad increíble, a menudo dando la vuelta a partidas o salvándolas después de muchas horas de juego. Sin embargo, a veces atacaba brutalmente desde el comienzo, con resultados inciertos.

Es recordado universalmente por derrotar al legendario Jose Raúl Capablanca en el torneo de Hastings, en esa partida alcanzó una posición de medio juego cerrada que se adaptaba perfectamente a su estilo. Maniobró brillantemente, cerró los contraataques y esperó pacientemente el momento adecuado para romper. Khan principalmente aprendió a través de la experiencia, jugando en lugar de estudiando. Sus primeras partidas en Inglaterra fueron pobres, pero aprendió increíblemente rápido, demostrando un gran talento.

En cuanto a sus  títulos logrados, ganó el Campeonato Británico en tres ocasiones (1929, 1932, 1933). La primera mitad de 1931 fue quizás el mejor período de su carrera: derrotó a Capablanca en Hastings, venció a Tartakower en un match de 12 partidas y anotó 11½/17 en el Torneo Internacional por Equipos de Praga, empatando con el Campeón del Mundo Alekhine y derrotando a Flohr.


King le describe en su libro como alguien modesto, encantador y generoso con sus oponentes. Comenta el GM inglés que después de ganar un torneo un columnista de un periódico señaló: "no hay jugador más modesto ni popular". A pesar de su humilde origen en la India y su falta de educación formal, demostró que podía igualar a los mejores jugadores del mundo. Su extraordinaria concentración, espíritu de lucha y excelente técnica en el final compensaban sus aperturas imprecisas.

Sultan Khan alcanzó cierta popularidad en Gran Bretaña, no solo entre los jugadores de ajedrez en general, sino también entre sus compañeros del equipo nacional. Era particularmente amigo de Fred Yates. A pesar del creciente movimiento independentista en India, sus éxitos se veían como un fortalecimiento de los lazos del Imperio en Gran Bretaña, un sentimiento que no compartían la mayoría en India. Para evitar la controversia, el equipo británico fue renombrado como el Equipo del Imperio Británico, ya que India no presentó un equipo en los torneos internacionales, lo cual era una fuente de insatisfacción en su país natal. Sus resultados para el equipo británico fueron muy buenos.

Sultán Khan, el sirviente de la India que venció a Capablanca

Como se ha expresado con anterioridad, Sultan Khan carecía de la consistencia de otros jugadores principales. Regresó a India a finales de 1933 porque su patrón, Sir Umar Hayat Khan, había terminado su misión política en Londres y deseaba abandonar Europa. Como él era parte de su comitiva, no tenía otra opción que acompañarlo. Además, se enfermaba con frecuencia en Gran Bretaña y prefería el clima más cálido de India. También es probable que se hubiera cansado de actuar para su patrón. Otro miembro del hogar de Sir Umar, Miss Fatima, aprendió ajedrez en Londres y ganó el Campeonato Femenino Británico un año y medio después, una historia notable que también explora el GM Daniel King en su libro.

De vuelta en su tierra natal Sultan Khan abandonó el ajedrez y se dedicó a cultivar en la zona que luego se convertiría en Pakistán. Vivió allí hasta su muerte por tuberculosis a sus a sus sesenta años, en la ciudad de Sargodha. Este año 2024 la FIDE le otorgó el título póstumo de Gran Maestro. Al parecer el GM inglés Daniel King no contactó con los descendientes de Sultan Khan para escribir el libro, lo cual le ha servido alguna que otra crítica.

7 de marzo de 2024

Entrada dedicada a Max Euwe en el blog de Europeana

Hoy os recomiendo una entrada del blog de Europeana, en el que se pueden observar varias fotografías raras del Dr. Max Euwe, así como una breve biografía en inglés.

 EP 336- GM Jan Timman. The Legendary Author and Dutch Champion discusses  his new book on Max Euwe, How his Generation Compares to the Current One,  and Magnus and the Modern Chess

 Jan Timman y Max Euwe jugando.

5 de enero de 2024

Fallece nuestro gran amigo Raimundo de Andrés, histórico socio de Zuri-Baltza

Hace pocos minutos me ha llegado la triste noticia del fallecimiento de Raimundo de Andrés Barrena, una de las figuras más importantes de Zuri-Baltza y un gran amigo de todos los socios. A pesar de que para mí sea complicado expresar de manera coherente en estos momentos todo lo que aportó al club, voy a tratar de hacer un esfuerzo y ordenar mis pensamientos. 

Torneo social de Zuri-Baltza 1982.

Raimundo puede resultar una figura desconocida para aquellos que hayan estado federados aquí en los últimos años, pues hacía ya muchos años que no competía y tampoco acudía a la sede del club. Él mismo decidió retirarse al ver que sus capacidades ya no eran las de antaño, de hecho, el último año que jugó la liga mostró de manera firme su disconformidad con tener que jugar muchas partidas porque consideraba que otros tenían que coger el testigo. 

Raimundo posa molón a la derecha de esta fotografía con gafas de sol.

Siempre fue una persona muy enérgica y con carácter, sin embargo, su rasgo más destacable era que siempre tenía un gesto cariñoso para todos sus amigos, especialmente para los socios más jóvenes. A menudo me llamó la atención su capacidad para conectar con mozalbetes a quienes sacaba muchas décadas de edad. Como prueba de su carácter y buen rollo con los más pequeños, os contaré una anécdota que ocurrió en un lejano torneo de Barakaldo. Nuestro protagonista se enfrentaba a un joven Bruno Villanueva, quien le ofreció tablas en una posición claramente inferior. El bueno de Raimundo, exaltado por la inesperada petición, espetó: “Tablas, ¿cómo tablas? ¿Dónde hay tablas?”. Tras la proposición y la entusiasta respuesta, ambos siguieron jugando para analizar después de manera amigable la partida.

Raimundo posa a la izquierda de la fotografía junto a los jóvenes del club. 

Torneo Nuevas Generaciones en Benidorm, 2006. Detrás de Raimundo está Bruno Villanueva, con quien compartió la divertida anécdota descrita.

No cabe duda de que su trabajo fue muy importante para lograr que el club se consolidara en sus primeros años como una referencia en el ajedrez vizcaíno. Junto con su amigo José Manuel García viajó por muchos torneos por toda la península y acompañó a muchas promesas a torneos escolares. Su fuerza ajedrecística era la propia de un jugador de primera categoría, pero su amor por el ajedrez era comparable al de un Gran Maestro. Su pérdida supone el desvanecimiento de muchos recuerdos y anécdotas de nuestra historia.

Observando sentado la partida de su amigo José Manuel contra Roberto Olea en 2015.

Su casa estaba situada cerca de “la Zona”, en pleno corazón de Santutxu, donde siempre fue muy popular. Ya no iba a pasar los largos veranos a su querida Espinosa de los Monteros y hacía algún tiempo que no salía de su domicilio, porque en una ocasión se desorientó al salir y cogió miedo a moverse por el barrio. En sus últimos años señalaba con frecuencia a la calle a través del cristal y  aseveraba a su mujer que por allí caminaba su amigo José Manuel García; su esposa nunca le confesó que su buen amigo, con quien había compartido tantos buenos momentos, había fallecido a comienzos del 2021.

En su última visita al club en 2015.

Espero que este breve texto sirva para honrar la memoria de un gran amigo, que nos brindó muchas alegrías y buenos momentos. Se me quedan muchas anécdotas suyas en el tintero, pero mejor os las cuento delante de un tablero. Ahí es donde Raimundo querría vernos, disfrutando del juego con una sonrisa de oreja a oreja como la suya. 

Un fuerte abrazo para sus familiares y seres queridos en estos momentos tan difíciles.

16 de noviembre de 2023

21 años de la visita de Spassky a Bilbao

Hoy 16 de Noviembre de 2023 se cumplen 21 años de la simultánea del gran Boris Spassky en un hotel bilbaíno. Aquí os dejo la breve noticia que publicó el Correo (no he encontrado ninguna reseña más en otros periódicos), una fotografía de mi propio archivo y la invitación del genio ruso firmada.

      

15 de octubre de 2023

¡23 aniversario de las míticas simultáneas de la Plaza Nueva!

Hoy os traigo otro artículo de investigación para ilustrar las simultáneas que se celebraron con motivo del 700 aniversario de la Villa de Bilbao el 15 de octubre de 2000, ¡hace ya 23 años!. Este evento fue uno de los eventos ajedrecísticos más importantes de cuantos se han organizado en nuestro municipio. Toda persona que tomó parte se llevó el tablero y las piezas con las que disputó la simultánea como obsequio, además de un refrigerio y de premios que se repartieron a quienes consiguieron alzarse con la victoria en sus encuentros. En definitiva, fue todo un éxito. Los recortes de los periódicos El Correo, El País y Euskaldunon Egunkaria han sido tomados del archivo de la Diputación Foral de Bizkaia (lamentablemente están en blanco y negro).







7 de octubre de 2023

Se cumplen 19 años del encuentro entre ordenadores y humanos en Bilbao

En octubre de 2004, Ruslan Ponomariov, Veselin Topalov y Serguéi Karjakin disputaron un encuentro contra las computadoras Hydra, Fritz 8, y Deep Junior en Bilbao. Ponomariov y Topalov eran campeones FIDE de ajedrez. Serguéi Karjakin ostentaba el honor de ser la persona que había obtenido el título de Gran Maestro a una edad más temprana. Los ordenadores ganaron 8,5 a 3,5. Los seres humanos ganaron sólo una partida, Karjakin, el jugador más joven y de menor Elo, derrotó a Deep Junior. El 19 aniversario de ese evento se cumple en estas fechas así que me he puesto manos a la obra con la investigación y os traigo las noticias que publicó el Correo (no he encontrado artículos en otros periódicos). Como siempre, los artículos los he sacado de la Biblioteca de la Diputación Foral de Bizkaia.

5 de octubre de 2023

Publico un artículo de divulgación sobre la caries dental en euskera

Gabon,

Hace poco se ha colgado la versión definitiva de un artículo de divulgación que escribí hace tiempo para la revista de ciencia y tecnología Ekaia. Mi intención era explicar el desarrollo de la etiopatogenia de la caries dental a lo largo de la historia, así como exponer el reto que supone esta enfermedad para la salud pública. Que yo sepa no se había escrito sobre todo esto en euskara de la manera en que lo hago.


Estoy contento porque la revista ha decidido abrir el próximo número, que se publicará en noviembre en papel, con este trabajo. Quería agradecerle a Paulo Alberdi y a los coautores sus aportaciones, que mejoraron el resultado final.  Si tenéis interés podéis leer el artículo, toda publicidad que le hagáis por redes sociales es agradecida.

29 de septiembre de 2023

Estado actual y futuro del blog

“Toda obra de arte es hija de su tiempo y, muy a menudo, la madre de nuestros sentimientos.”

Wassily Kandinsky en “De lo espiritual en el arte”.

En los últimos meses he mantenido una regularidad en la publicación de entradas, promediando al menos una cada semana. Sin embargo, la mayoría de ellas suelen ser fotografías. Me temo que esta va a ser la dinámica en lo que resta de año y el que viene, cuando se cumplan 15 años del nacimiento del blog.

No obstante, tengo también algunas entradas un pelín más elaboradas ya programadas que verán la luz a lo largo de los próximos meses. Será a finales del año que viene cuando me plantee si seguir con el blog ya que el formato actual, con muchas fotografías, no es lo que tenía pensado hacer con este proyecto en un principio.

De todas maneras, es normal que la estructura y contenidos del club haya evolucionado (o involucionado), porque no soy el mismo que era hace catorce años. Malo sería que lo fuera. Además, mis circunstancias vitales tampoco son las mismas, mis intereses se han ampliado y mi tiempo se ha limitado. Este blog no es ni mucho menos una obra de arte, pero la cita de Kandinsky recoge muy bien lo que quiero expresar, que gran parte de las cosas con producto de un determinado tiempo.

En cualquier caso, agradezco mucho el interés que aún suscita este sitio web, que creo que está recibiendo bastantes visitas en relación al contenido que ofrece. Es verdad que muchas de ellas pertenecen a entradas antiguas que siguen suscitando el interés de esta pequeña comunidad, aunque las fotografías o entradas actuales también son visitadas.

Por último, quería expresar un especial agradecimiento a aquellas personas que se toman el tiempo de escribir algún comentario. Si bien la búsqueda de fotografías interesantes y su publicación requieren de menos tiempo que la redacción de un texto, agradezco mucho vuestro interacción, aportaciones y agradecimientos.

21 de junio de 2023

La revista European Archives of Paediatric Dentistry me publica una carta al editor sobre la hipomineralización incisivo molar

Hace poco más de una semana la prestigiosa revista European Archives of Paediatric Dentistry me publicó una carta al editor, podéis acceder a ella pinchando aquí. Lamentablemente de momento está en acceso cerrado, es decir, sólo podéis leerla si estáis suscritos a la revista o si accedéis a través de un ordenador de una institución que lo esté (universidades, centros de investigación, Osakidetza, etc.). Creo que transcurridos dos años el contenido de la carta se abre a todo el público.

La misiva es una reflexión sobre la importancia de integrar la Hipomineralización incisivo molar en los programas docentes del grado de Odontología. El trabajo está escrito en inglés, aunque ahora esté en acceso cerrado quería comentároslo porque sé que hay gente del mundo del ajedrez a la que le gusta leer los trabajos de investigación que voy publicando.

Springer Logo